Formación Cristiana
Espacio dedicado a profundizar en el conocimiento y la vivencia de la fe cristiana. Recursos y herramientas para la formación y para apoyar la labor de los que se dedican a la transmisión de la fe
sábado, 20 de diciembre de 2025
sábado, 6 de diciembre de 2025
sábado, 29 de noviembre de 2025
sábado, 8 de noviembre de 2025
domingo, 2 de noviembre de 2025
MOMENTO DE ORACIÓN GRUPAL
ORACIÓN GRUPOS DE ADULTOS
Música (al estar en la presencia, Hakuna)
Monición ambiental
Esta noche nos reunimos como parte de esta parroquia, en la que hemos sido llamados a vivir con madurez y responsabilidad nuestra vocación cristiana. En un mundo que muchas veces nos invita a distraernos o a diluir el sentido de nuestra fe con el pretexto de que “hay que ir con los tiempos”, queremos detenernos, mirar a Jesucristo y abrirle nuestro corazón puesto que es él quien nos convoca.
Hoy es 31 de octubre, víspera de la Solemnidad de Todos los Santos. Mientras muchos celebran Halloween, una tradición ajena a nuestras raíces cristianas, nosotros elegimos preparar el corazón para honrar a hombres y mujeres que vivieron el Evangelio con radicalidad. No lo hacemos con rencor ni resentimiento, sino con conciencia de que nuestra fe nos invita a mirar más allá de una fiesta de disfraces, de cosas superficiales; nos invita a mirar hacia la luz que vence la oscuridad. Mientra el mundo celebra la oscuridad, nosotros eligimos la luz.
Esta oración quiere ser también un espacio para compartir junto con las reuniones que tenemos con nuestros grupos de catequesis, para hacernos más conscientes de nuestro compromiso en la fe; somos responsables y estamos dispuestos a ser testigos del Reino de Dios en medio de nuestras familias, trabajos y comunidades. Que el ejemplo de los santos nos ayude a vivir nuestra fe con coherencia, valentía y esperanza. Que podamos aprender de aquellos que ya vencieron.
Música (no tengo miedo, effetá)
Salmo recitado a dos coros
Dichoso el que confía en el Señor,
y no sigue el camino
de los que se apartan de Él.
Su alegría está en la Palabra de Dios,
y la medita día y noche con fidelidad.
Es como árbol plantado junto al agua,
que da fruto en su momento
y no se marchita.
Todo lo que hace prospera,
porque camina en la luz del Señor.
No así los que viven sin Dios:
son como paja que el viento se lleva.
El Señor cuida el camino de los justos,
pero el de los malvados se pierde.
Hoy queremos ser tierra fértil,
abiertos a tu Palabra, Señor.
Haznos crecer como árboles junto a tu río,
y que nuestra vida dé fruto abundante.
Hacemos ecos del Salmo
Música (dime Padre, Hakuna)
Reflexión (un lector)
En el mes de octubre que hoy finaliza, hemos celebrado la memoria de una voz que sigue resonando en la Iglesia, la voz de San Juan Pablo II, que nos dijo: ¡No tengáis miedo! ¡Abrid las puertas a Cristo! Y nos animó diciendo: “¡No tengáis miedo de ser los santos del nuevo milenio!
¿Qué significa para ti ser santo? ¿Lo ves como algo lejano, imposible, reservado solo para unos pocos?
San Juan Pablo II nos recordó que la santidad no es perfección, sino respuesta, coherencia, amor vivido en lo cotidiano. Ser santo es dejar que Cristo viva en ti, en tu trabajo, en tu familia, en tus decisiones y en tus luchas.
Hoy, como adultos en la fe, tenemos que, no solo creer, sino vivir lo que creemos. No solo admirar a los santos, sino seguir sus huellas en las realidades concretas de nuestra vida.
¿Dónde puedes ser luz? ¿Dónde puedes dar fruto? ¿Dónde puedes abrir las puertas a Cristo?
No tengas miedo. Dios no te pide que seas perfecto, te pide que estés disponible, que seas valiente y que seas fiel.
Hoy, en esta víspera de Todos los Santos, haz tuya esta invitación de Juan Pablo II, “No tengas miedo de ser santo.”
Música - minutos para reflexionar (a tí te alabo, Hakuna)
Evangelio (Juan 15, 1-8)
Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. Él corta todo sarmiento que en mí no da fruto y limpia todo el que da fruto, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la palabra que os he dicho. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, tampoco vosotros podréis si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él dará mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Si alguno no permanece en mí, es cortado y se seca, lo mismo que los sarmientos; luego los recogen y los echan al fuego para que ardan.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis.
La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.
Música (Realidad, Ain Karem) - Pausa breve
Reflexión sobre el Evangelio (un lector)
Hay algo que descubrimos durante nuestra vida como cristianos que resulta esencial: la fe no es saber más, o venir más a la iglesia, sino asumir con libertad y compromiso la responsabilidad de hacer crecer el regalo que hemos recibido de Dios.
Como fieles laicos, no somos espectadores de la vida cristiana. Somos protagonistas junto con Dios. Nuestra vocación nos llama a vivir el Evangelio en las realidades temporales: en nuestras profesiones, decisiones, en nuestras relaciones y en nuestras dificultades.
Estamos llamados a transformar el mundo desde dentro, con la fuerza del amor, la verdad y la esperanza. Los santos que celebramos mañana no vivieron aislados ni apartados ignorando lo que sucedía a su alrededor. Muchos fueron laicos como nosotros, que supieron hacer de su vida cotidiana un camino de santidad.
Hoy, en esta víspera, reafirmamos nuestro deseo de vivir una fe comprometida, encarnada en la vida que cada uno llevamos.
Música (Siempre imaginé, Hakuna)
Signo
Intención personal
En silencio cada persona ora y ofrece una intención concreta para vivir su fe en el mes que comienza.
(No se comparte en voz alta, es entre cada uno y Dios)
Música (la Misión)
peticiones
Rezo del padrenuestro
Acción de gracias (un lector)
Te damos gracias, Señor, por el don de la fe que nos has regalado. Gracias por llamarnos a vivirla con madurez, con responsabilidad y alegría.
En la víspera de la fiesta de Todos los Santos, queremos abrir el corazón a tu Espíritu, para que nos enseñe a caminar como ellos: con coherencia, con valentía, y con amor.
Haznos conscientes de que nuestra vocación como laicos no es una fe encerrada en los templos ni en las sacristías, sino una fe encarnada en la vida cotidiana, en el trabajo, en la familia y en la sociedad.
Te damos gracias por ayudarnos a ser sal y luz en medio del mundo. Amén.
Despedida con un Ave María a la Virgen
Canto Final (Reina del Cielo, Athenas)
viernes, 24 de octubre de 2025
viernes, 17 de octubre de 2025
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